6 de diciembre de 2012

Me dicen que zoy ezpezial

Se supone que yo debería empezar a madurar. Pero no.
A los 13 años sigo siendo una niña (...¿niña?) que hace las mismas estupideces que cuando tenía nueve. Pero estupideces más adecuadas a mi edad.

Por ejemplo, hace poco me regalaron un teléfono nuevo, táctil, al que todavía no me acostumbro, ni creo llegar a hacerlo. Me lo dieron sin tarjeta de memoria ni auriculares (porque era de la prima segunda de la tía política del mejor amigo gay del hermano del consuegro de la prima de mi papá, o algo así), y ya mencioné que me gustan muuuuuuchos músicos, y para sobrevivir tengo muchas fotos de ellos en mi celular. El problema era que en el nuevo no entraban, ya que no tenía tarjeta. Entonces mi inteligencia (?) despertó y le puse la tarjeta de memoria de mi celular viejo. No la leía.
Intenté muchas cosas, y seguía sin leerla. Entonces me acordé que había unos archivos que no podía borrar porque estaban fallados, y pensé "voy a formatear la tarjeta". Al carajo todo. Menciono que hasta ese momento no sabía qué era formatear. Se borraron todos los archivos, y volví a meter la tarjeta en el celular, seguía sin leerla. Después me di cuenta que tenía una contraseña que yo nunca le puse y por lo tanto no la sabía, y que por eso no funcionaba. Borré todo para nada.
Y por ese motivo estoy como una estúpida pasando como mil novecientas fotos al celular... al que tenía antes. Sigo odiando el nuevo porque la semana pasada fui a ver a Rick Wakeman, le quería sacar una foto al escenario y la cámara no tenía zoom.

En menor medida, sigo haciendo estupideces, como comentarios idiotas en clase o cosas así. 
Que no son muy importantes, al fin y al cabo


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