2 de enero de 2013

Rodolfifo

¡Feliz año, che! Ya volví de donde sea que haya ido... ni siquiera me acuerdo dónde era, pero sé que comí pollo con ensalada y me hicieron brindar con clericó, le pegué un trago por hacerme la piola y me provocó ganas de vomitar. 
Ahora estoy en la computadora de mi prima (en realidad es de su padre pero bueno), que es una porquería pero lo único bueno que tiene es que mi tío tiene TODOS los discos de Iron Maiden guardados y tengo la oportunidad de escuchar el que nunca pude conseguir; mientras ella pretende que sabe tocar mi teclado, al que le tengo que poner nombre... Una amiga me dijo que le ponga Bruce, el nombre del amor de mi vida ♥ (?) pero le tengo que poner nombre de tecladista. 

Mi primera entrada del 2013 (no me acostumbro a escribirlo) relata algo que nunca pensé que me iba a pasar: que me guste una persona normal. Hablo de Rodolfifo. A continuación relataré los sucesos con lujo de detalles (?)

En vacaciones de invierno no tenía muchas cosas buenas que hacer, además de desarrollar una obsesión aún más insana, si es posible, hacia Bruce. Mi amiga Camiviena (ella solía escribir pero parece que se aburrió) me invitaba a la plaza en las tardes, y la pasaba muy bien mientras ella me hamacaba muy fuerte y me pegaba. En esa época gastamos mucha plata comprando cosas para comer. 

Cuando nosotras íbamos, también había en la plaza unos chicos que jugaban a la pelota, y entre ellos se encontraba el sujeto. Yo lo miraaaaaaaba, y me sentía una tarada. Lo primero que me preguntaba era si no tenía frío, porque casi siempre estaba con una remera de manga corta (yo tenía la campera más abrigada ._.). Y qué se yo, me parecía lindo; era alto, tenía "claritos" (me dijeron que se llamaban así) medio rubios, y qué se yo. Siempre lo veía o jugando con los pibes o en las hamacas. 
Un día me estaba hamacando como idiota en la hamaca en la que siempre se sentaba él, y se sentó en la de al lado mío, creo que casi me agarró un paro cardíaco. Yo estaba callada, y lo miraaaaaba disimuladamente mientras escuchaba música. 

Un día llevé a mi amiga Jéssica (otro día hablo de ella) como para que viera cómo era, me dijo su típica frase "si no tuviese pelo largo sería lindo". Estuvimos toda esa tarde intentando sacarle una foto o escuchar su nombre. Le pudimos sacar una pero casi no se ve porque estaba hamacándose.

El día del amigo estaba caminando con Jéssica y pasamos por una casa, y lo veo asomado a la ventana hablando con una señora. O sea que sé dónde vive (ELMO SABE DONDE VIVES!). Me encargué de memorizar su dirección.

Les puedo asegurar que el último día de vacaciones estaba re deprimida porque en un largo tiempo no lo iba a ver. 

Cuando volví a la escuela le conté a algunas amigas y me miraron con cara rara, como "A AGUSTINA LE GUSTA ALGUIEN NORMAL". Pensé que me iba a olvidar como me olvidé de jugar a Pet Society, pero no.

Para el día de la primavera, fui con Jéssica y Mejor Amiga a la plaza, y... oh, sorpresa... estaba el chico. Casi me muero por vigésima vez en mi vida. Al final del día cada una se fue a su casa, yo volví a la mía pasando por la plaza. Y el chico estaba sentado en un banco de la plaza con los chicos con los que jugaba al fútbol. Y esto es lo más loco que hice en mi vida: pasé por donde estaba y lo saludé con la mano. Y me saludó de vuelta. Y los pibes ni bola nos dieron. Y en esa milésima de segundo mi cerebro explotó. Pasé una cuadra de la plaza y llegué a mi casa llorando. Soy una estúpida y lo sé.

Desde el 21 de septiembre que no lo veo, seguramente me tiene miedo y no lo culpo, pero me llegan novedades de terceros. Camiviena me cuenta que siempre lo ve en la parada de colectivo que está cerca de su casa, Jessi me comenta que cuando iba a la escuela lo veía pasar. Lo último que me contaron fue que se cortó el pelo, y me quedé tan traumada como... bueno, cuando era chica mi tío veía DVDs de Iron Maiden, más específicamente uno del 2000. Y yo siempre recordé a Bruce con pelo corto. Cuando este año vi el hermoso pelo largo que tenía en su juventud casi me puse a llorar, HIZO UNA ABOMINACIÓN. Lo odio un poco por habérselo cortado. Bueno, un trauma así tengo, excepto que yo no vi a Rodolfifo.

La razón por la que le digo Rodolfifo es que no sé su nombre. Es gracioso, sé su dirección, supongo que tiene 15 o 16 años, pero no sé cómo se llama. Tuve la oportunidad de saberlo, pero justo Jéssica me gritó, y me quedé con ganas de estrangularla.

Una vez lo soñé; soñé que lo veía en la plaza y yo después iba a un kiosco. Rodolfifo estaba antes que yo no sé cómo. Se estaba por comprar una Coca y parece que no le alcanzaba la plata; entonces le dije "te la pago yo". "Nooo, no te hagas problema, ¿cuándo te voy a devolver la plata?", "No importa, de verdad". Compré lo que sea que tenía que comprar y me fui a sentar a un banco de afuera del kiosco; vino él y se sentó al lado mío. Y voy a transcribir el diálogo:

"Che, gracias por prestarme plata"
"No hay problema! Si total me sobraba..."
*silencio*
"Vos te me hacés conocida... te veo casi siempre en la plaza, ¿no?"
"Sí, a veces voy con mis amigas"
"¿Vos me seguís a mí?"
*muerte cerebral*
"Eeeeeehhh... un poco. Es que me parecés re simpático pero me da mucha vergüenza hablar con la gente"
"Pero no te pongas así por hablarme! Si yo no muerdo"
*Pasa un rato*
"Eu, me tengo que ir... gracias de nuevo por la Coca, nos vemos!"
"ESPERÁ!"
"?"
"Nunca supe tu nombre. Si me lo decís no te jodo nunca más en tu vida"
"Yo me llamo Rodrigo, y vos?"
"...Agustina"
"Un gusto Agustina!" *me da la mano* "Nos vemos algún día de estos"

Odio mi maldita mente, más cuando estoy dormida.
 
Esa es mi historia más pedorra, algún día debía conocerse. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario