3 de abril de 2013

Odio hablar por teléfono

En realidad odio muchas cosas. Pero hablar por teléfono es una de las que se encuentran en las posiciones más altas del ranking, junto con Escuela, Viajar en tren, El hecho de que muchos músicos que me gustan ya no siguen con la banda/están muertos y Gente que intenta cambiar mi manera de ser/pensar/vestir/vivir. Me pone nerviosa en realidad no creo que haya algo que no me ponga nerviosa.

Intento no atenderlo, esperando que otro lo haga, hasta que mi abuela me grita "ATENDÉ CARAJO" y lo tengo que hacer. Lo mejor de todo es que tengo teléfono en mi pieza. Y todos vienen acá a hablar mientras yo quiero estar en paz.
Otra de las consecuencias es que estoy durmiendo tranquilamente a las 9 de la mañana y suena el teléfono con todo, atiendo y es una mina ofreciéndome promociones para adoptar un koala australiano (me recuerda a esta foto) o la voz pedorra que me asegura que me gané un Volkswagen y que lo tengo que ir a retirar a Capital.

Desde 1980 más o menos que llaman preguntando por la Farmacia, NO SOMOS UNA FARMACIA, LA FARMACIA NO EXISTE O TIENE OTRO NÚMERO, ESTÁN LLAMADO A LA FARMACIA HACE MÁS DE TREINTA AÑOS.


Hasta hace poco no me llamaban ni para mi cumpleaños, pero un día Mejor Amiga descubrió el número de mi casa y desde entonces me llama cada más o menos tres días. Y sé que es ella porque cuando atiendo me grita "AGUSSSSSSSSSSSSSSSSSSS!!!!!".
El año pasado, aunque nos veíamos todos los días en la escuela, me llamaba todas las noches para hablar sobre todas las estupideces que hicimos durante el día. Y cuando se enamoró de Greg Lake (gracias a mí) estuvo como tres horas encargándome fotos de él, sus canciones y contándome lo lindo que es aunque yo ya lo sé.
Ahora me llama para contarme que me extraña, información sobre su nueva mejorcita, cómo son todos en su curso, las materias que tiene cada día, todos los chicos que gustan de ella y/o la aman, todos los que la miran en la calle y le dicen que está re buena, etcétera.

Ah, e intenta convencerme de unirme a los Boy Scouts o hacer karate con ella. Ni a palos. N I  A  P A L O S.
También se pone a pelearse con su familia mientras hablamos. Frecuentemente con su hermana, que no se quiere ir de la habitación para dejar que me cuente sobre las cosas maravillosas de su vida que requieren privacidad absoluta (?), y todo es más o menos así:
"Pepita no jodas"
"No"
"Dale, andate que estoy hablando con Agustina"
*que no se vaya así tiene que cortar de una vez por el amor de dios*
"No quiero!"
"DALE PEPITA!"
"No me voy a ir"
"Uy qué pendeja... ahora te paso con Agustina así te convence"
"NOPORFAVORNOMEPONENERVIOSAHABLARCONLAGENTETENGOFOBIASOCIALTEACORDÁSNOPORFAV..."
"Hola?"
"Hola Pepita *voz dulce fingida* Hacele caso a Mejor, tenemos que hablar de cosas importantes en realidad habla ella sola, yo sólo digo 'ajá'  y no quiere que la molestes"
"Bueno, chau"

Voy a tirar el aparato por la ventana un día de estos.
Uh, cierto que mi ventana tiene rejas así no me escapo en busca del mundo de la felicidad. Mejor no.

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