Esto es una representación gráfica de mi vida:
Escuela es un planeta que casi todos odian, pero deben visitarlo obligatoriamente hasta cierta edad o hasta que sean mayores de edad y puedan decidir no concurrir más a él para trabajar en algún cabaret, bar de mala muerte o prostituirse en un callejón. También tiene el mágico poder de provocarme ganas de exclamar "los odio a todos", matar a todos y suicidarme en intervalos de 10 minutos.
Como en muchos planetas, Escuela tiene sus diferentes tipos de habitantes y visitantes, de especies diferentes:
- Alumnos: la mayoría de los que allí se encuentran. Como somos el grupo de mayor integrantes, no sé por qué todavía no armamos una revolución y tomamos el poder. En realidad lo sé: somos cagones. Odiamos casi a cualquier ser que respire y objetos inertes como carpetas, mochilas, cartucheras y materiales de trabajo. Los actos más rebeldes que realizamos son arrojar papelitos con mensajes para algún compañero y entrar a la sala de profesores para tomar agua fría del bidón. A la vez nos dividimos en sub-grupos, como "insoportables", "estudiosos", "idiotas", "vagos", "babosos", "depresivos/suicidas" y otros más que ya no recuerdo.
- Profesores: algunos son odiados y otros son amados. Nunca comprendemos cómo hacen para que la mano con la que escriben constantemente en el pizarrón no se les caiga. Casi todos nos mandan a hacer trabajos prácticos, evaluaciones y tareas, por lo que son odiados. Son amados cuando castigan a algún alumno que se quiere hacer el banana y le sale mal. Nosotros sabemos que se encuentran en una situación similar a la nuestra, que también odian este planeta y concurren a él para recibir un pago con el que tienen que subsistir, siendo así esclavos de esta sociedad.
- Directivos: aquellos que les prohíben a los villeros usar piercings horribles y que frustraron mi sueño de tener pelo color azul porque las reglas del establecimiento así lo prohíben también. Si te metés en problemas mayores te envían con ellos para firmar un acta y cosas así. No se los ve mucho. Antes de entrar al aula y antes de dejarnos volver a nuestros hogares te dicen "buenas tardes" y si no lo decís fuerte te hacen repetirlo 300 veces hasta que les parezca suficiente.
- Supervisores, representantes legales... responsables grosos del establecimiento: en mi caso de escuela privada, son los que cobran una cuota mensual y matrícula por ofrecer un servicio de educación igual o más mierda que el de una escuela pública. A veces pasan por el aula a hacerle firmar a los profesores
la renovación de la venta de su alma a la escuelaacuerdos de convivencia y etcétera; y nos recuerdan que la adolescencia es la mejor época de nuestra vida, en la que nuestras únicas preocupaciones son estudiar y tener amigos.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario