1 de abril de 2013

Se pueden ir al demonio vos y tus láminas.

Todos tienen (o tuvieron) algún profesor o profesora insoportable al que odian con todo su ser. En mi caso, es la de plástica.

Es muy insoportable y nos manda a hacer trabajos de mierda con materiales caros y difíciles de manipular (¿alguna vez te hicieron trabajar con PAN DE OASIS???). ¿Y sabés qué hacemos todos con esos trabajos después de la exposición chori de fin de año? LOS TIRAMOS A LA BASURA.

Por si se preguntan qué tiene de insoportable, cada clase que hacemos un trabajo nuevo, se pone a hablar sobre los elementos que vamos a usar, los diferentes tipos de líneas, cosas de arte que asegura habernos enseñado en sexto grado (yo no estuve en sexto grado, maldición) que, si lo enseñó posta, nadie lo recuerda o a nadie le interesa.
Una vez mi amiga Agusleen usó el cronómetro de su celular para ver cuánto tiempo hablaba antes de dejarnos empezar: veinte minutos aproximadamente.

Algo que me sucedió la semana pasada me hizo odiarla más:
Yo había terminado la lámina de la clase pasada y todos la seguían haciendo, así que la entregué y me quedé sentada mirando la nada. Entonces me llama con una sonrisa en su cara que me comunicaba "Agustina, estás jodida"; entonces voy y me muestra unas imágenes. Me pregunta cuál me gusta más y señalé una. Entonces me dio un papel afiche y me dijo que la dibuje ahí. Justamente era el dibujo más complicado y en ese momento me pregunté por qué no nací gato o cortina.

O sea, a la mina le mandaron a hacer unas láminas para el acto del 2 de abril y me mandó a hacerla a mí, mientras ella hacía otra de algo que parecía un soldado agonizando en el suelo. Yo estaba a punto de colapsar luego de cinco minutos de mirar el afiche con cara de desesperación, porque si bien sé dibujar, no sé copiar, me sale horrible. Yo sé dibujar logos de bandas y me salen bastante feos y chicas con pelos de colores que nacen de mi imaginación. Bueno, entonces la profe llamó a otro compañero que estaba al pedo, Enzo, para que me ayude y él me sacó de mi estado de desesperación y se puso a dibujarlo él (y le salió bien). 
Cuando terminó, pensamos que ya estaba y que podíamos volver a nuestro estado de alpedismo.
Pero no.
Nos hizo pintarlo con acrílicos, que ni siquiera ella tenía, sino que eran de un pobre tilingo que se ofreció a prestárnoslos. Al final se los terminamos todos. Pobre Juampi.

En fin, cuando terminaron las dos horas de plástica, teníamos matemática. La profe odiada le pidió permiso a la profe de matemática para estar otras dos horas terminando ese maldito afiche. Mientras la muy pancha estaba sentada en el escritorio mirando lo que hacían los de segundo año, en lugar de seguir haciendo las láminas que le correspondían. Sí, porque esta vez nos enchufó las dos para hacer. Y ahí llamamos a Agusleen para que nos ayude, y nos quiso matar. Esas dos horas las pasamos insultando y pintando el afiche del soldado que agonizaba en el suelo. La profe venía cada media hora para decirnos que lo estábamos pintando mal, pero no nos ayudaba a pintarlo bien, sólo nos lo decía.

Cuando iban a ser la cinco y cuarto, pensamos que estábamos libres, porque a esa hora la profesora se tenía que ir. Pero, nuevamente, no. Se acercó y nos dijo:
"Chicos, ¿no se pueden llevar los afiches, se juntan uno de estos días y me los terminan de pintar? Son para el miércoles."
"Yo no puedo, me tengo que ir a la costa", dijo Agusleen.
"ME VOY A LAS TONINAS TODO EL FIN DE SEMANA LARGO", dije yo. Era mentira, por supuesto. Soy pobre.
"Ay, dicen eso porque nadie quiere hacer el trabajo"
"No, de verdad nos tenemos que ir!"

Le enganchó las láminas a nuestro pobre compañero Matías para que se las lleve a su casa y las termine.  Pero creo que no se las llevó. Le cabe a la profe.

La última hora también le pidió permiso a la profesora de portugués para que terminemos los malditos afiches. Ahí vinieron otros dos compañeros a ayudarnos y esa hora fue descontrol y joda (?). Nah, mentira. Yo me senté porque estuve toda la tarde haciendo esa porquería y sinceramente no tenía ganas de seguir haciéndola e iba a tener un ataque.

Lo único bueno de todo eso fue que escuché música todo el día.

Te odio, profe.

2 comentarios:

  1. QUE VIEJA, POR DIOS!!! Cambiate a mi escuela, ahi nos hacen ver películas y trabajar con materiales chotos pero copados(?)
    Yo que vos, la mando a la mier**!!!

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    1. Ni en pedo voy a tu escuela. No quiero ir a gimnasia a las ocho de la mañana en lugar de las once, como voy acá. Y no la puedo mandar a freír churros porque me expulsarían. Aunque eso sería bueno.

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