24 de mayo de 2016

PAUL.

Debería haber hablado sobre esto hace días, pero recién ahora caigo en que fue real y yo lo viví y sigo viva para contarlo.

Vi a Paul McCartney.

Creo que todos los que me conocen saben que amo a los Beatles, y creen que es porque los temas son pegadizos o les doy, pero ellos significan mucho para mí. Desde aquella tarde de 2010 en la que estaba haciendo tarea y mi tía los estaba escuchando sin pensar que me iban a flashear tanto, supe que algo iba a cambiar en mí, y pasó (también me hice más boluda, pero eso es bonus track). A medida que los iba escuchando, me gustó todo lo que hicieron menos Revolution 9 obviamente, desde las canciones simples de rock del principio hasta que se pusieron más psicodélicos y todas las otras cosas que hicieron en el medio y después. Lo que significa que gracias a los Beatles aprendí a escuchar mucha música más variada. Además son mágicos, siempre que los escucho me hacen feliz y me recuerdan a tiempos un poco más simples. Lo único que me avergüenza es que era muy hinchapelotas, pero por suerte me calmé. Todavía me acuerdo, otra cosa que me da vergüenza admitir, de cuando vi a Paul en el video de Hello Goodbye y pensé que era el chabón más lindo del mundo y lo iba a amar toda la vida y algún día me iba a hacer un tatuaje de su cara en una nalga. Pasaron un par de meses, descubrí Wings, lo vi con ese corte de pelo chotísimo y se me fue el amor al carajo. Después me enamoré de George, historia aparte. Fin de la hora de los recuerdos.

En fin, yo sabía que Paul iba a venir gracias a todos los cebados que sigo en Twitter. Primero me emocioné, después empezaron a estimar el precio de las entradas, luego lo confirmaron, y finalmente dije nos vimos en Disney, porque si no fui a ver a Unknown Mortal Orchestra por 500 pesos no iba a ver a McCartney por más del doble. Ni siquiera le rompí las pelotas a mi tía como hago siempre que quiero ir a un recital.

Pero oh, cómo te sorprende la vida a veces. El día que salieron las entradas yo estaba retwitteando como loca a las radios y otras organizaciones que iban a sortearlas, con la fe puesta en San La Muerte y la leve esperanza de que iba a poder ir, aunque en realidad tenía más resignación. En eso mi tía me manda de la nada un mensaje de facebook con una captura de pantalla que decía "la compra ha sido realizada" o algo así y me puse a gritar, mi abuela pensó que me estaba muriendo pero cuando entendió el motivo de mi emoción me comprendió, porque quién no se emocionaría al tener la seguridad de que por fin va a ver a un beatle en vivo? (Pista: mi madre no lo haría porque a ella no le gustaban)

Los siguientes días fueron de aceptación y momentos aleatorios de emoción súbita y ganas de hacer pis relacionados a lo que estaba por venir. Por fin me iba a poder perdonar, después de siete años, por no haber ido a ver a Paul cuando vino en 2010 (el día que tocó yo estaba volviendo de una excursión a Mundo Marino con la escuela, escuchando Penny Lane y odiándome), aunque era imposible ir en esa época porque era muy chica y mucho más pobre; pero de todos modos jamás me perdoné interiormente. Por fin tenía la seguridad de que le diría a mis futuros nietos "yo vi a los dos Beatles que quedaban vivos". Por fin iba a escuchar esas canciones que me produjeron tantos sentimientos a través de los años. También me acordaba de todo lo que viví en mi año de fan obsesionada, altos tiempos como cuando me regalaron Revolver y toda mi familia lo tuvo que escuchar por dos semanas enteras, o cuando le robé plata a mi padre para comprarme un disco re zarpado de Wings, entre otros.

La semana del recital fue la misma de mi cumpleaños, y traté de tomarlo con calma. A la mañana fui a educación física y recontra pisteé porque fue la segunda vez que fui en el año y ya aprobé el trimestre. Después llegué a mi casa y me mandé dos porciones gigantes de torta que había quedado para calmar la emoción (hello morfi my old friend). A la tarde me fui a lo de mi tía, el tren como siempre tardó mil años y sólo tuve diez minutos para llegar, hacer pis por enésima vez en el día, maquillarme (aunque sabía que era al pedo porque iba a llorar todo y quedar como un mapache), ponerme mil capas de ropa e irme.

Un micro nos llevó hasta La Plata, primero íbamos hablando con mi tía y después cada una se puso a escuchar música para hacer la previa (?) Bajamos en medio de un campo al lado de la ruta y el estadio estaba a "sólo tres cuadras", tres eternas cuadras. En el trayecto al estadio la emoción se apoderó nuevamente de mí y meé en un baño químico, contraje sida? Quién sabe. Me compré unas galletitas porque estaba cagada de hambre y unos caramelos asquerosos. Antes de entrar me bajé dichas galletitas en 0.2 segundos porque un chabón de prevención dijo que no se podía ingresar con comida ni bebida y obviamente no las iba a desperdiciar. Pero metí clandestinamente los caramelos feos y me los comí en la media hora que tuve que esperar hasta que empiece. De telonero creo que había un dj que pasaba remix tras remix de temas de los Beatles, Wings y Paul solista, pero estaba copado.

Después se apagaron las luces y salió Paul, yo soy enana y no veía un carajo así que me puse a saltar para llegar a ver por lo menos las pantallas, lo vi y lloré. Empezó con A hard day's night e hicimos pogo (sabía que no iba a pasar pero secretamente esperaba que empiece con Venus and Mars). Después no me acuerdo muy bien de toooodos los temas que tocó en orden, pero sé que había algunos que no conocía, deben ser del disco nuevo pero estaban copados igual.

Pero sí hay momentos que recuerdo porque lloré, como que me re emocioné cuando tocó Maybe I'm Amazed y dijo "escrribí esta canción parra Linda" porque a Linda la re quiero y lloré un mar, que grité NNNNOOOO re sacada cada vez que tocó un tema de Wings, o sea LET ME ROLL IT, LETTING GO, BAND ON THE RUN, JET, J E T PAPÁ bueno me calmo; que dijo lo de los conejos, que hubo altas explosiones en Live and let die, que cuando tocó Something y pasaron fotos de George al fondo me quebré y ni podía cantar porque estaba parada llorando como si tuviese algo clavado en el corazón, y después de esto el hijo de puta tocó Ob-la-di Ob-la-da para subir el ánimo y yo cantaba feliz pero todavía con las lágrimas cayendo por mi rostro, que tocó otros temas que jamás pensé que iba a escuchar en vivo, The fool on the hill, Here, there and everywhere, You won't see me, And I love her, BACK IN THE U.S.S.R., BIRTHDAY, BEING FOR THE BENEFIT OF MR. KITE LA RE PUTA MADRE ESTOY LLORANDO DE NUEVO.
Y TERMINÓ CON EL MEDLEY DEL FINAL DE ABBEY ROAD.
FUE LO MEJOR QUE ME PASÓ EN LA PUTA VIDA ENTIENDEN.

Después de que todo terminó sentía que fue una mentira, que lo soñé, y mi alma flotaba sobre mi cuerpo observando cómo me comía un pan relleno mientras volvía al micro. En el viaje de vuelta me cagué durmiendo, y una vez que llegué a la cada de mi tía me tiré en el colchón sintiendo cómo me dolían no sólo cada molécula del cuerpo sino que también el espíritu y el corazón. Y al otro día me tuve que despertar re temprano para volver a mi rioba e ir a la escuela porque tenía prueba de química para la cual no estudié un carajo.


Pero soy feliz.

No te mueras de nuevo, Paul (?)

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