Hice algo que, en el fondo, siempre sentí que iba a hacer, pero tenía paja así que lo hice ahora. Sí señores, me hice vegetariana.
Ahora es cuando TODOS flashean que me voy a creer mejor persona por eso o me voy a unir a un grupo onda la secta del manto milagroso para planear la liberación de los mataderos. Nada que ver.
Para mí tu valor como persona no depende de lo que comas, la música que escuches, de dónde venís o cualquier boludez superficial, como piensa mi profesor de ambiente. Podés comerte una vaca entera por semana y voy a seguir siendo tu amiga, así como podés no comer nada que produzca sombra y ser un asco de persona. Si me tratás bien yo voy a hacer lo mismo, y si me tratás mal voy a ir a tu funeral, esperar que todos se vayan y bailar sobre tu tumba; simple. Nah, solamente te voy a ignorar.
Todo empezó así nomás. Fui a lo de mi tía un fin de semana y lo único que comimos fue verduras. Y una pizza caprese re zarpada. Pero nada de carne. Entonces me dije "puedo vivir sin comer cadáveres" y auto-aposté para ver cuánto iba a durar. Ya voy por dos semanas.
Mi abuela cree que lo hago por Paul McCartney, porque cree que OBVIAMENTE cada vez que hago algo es sólo porque alguien más ya lo hizo. Mi tío dice que es una pelotudez y que ya se me va a pasar. Mi amiga Camiviena se enojó porque me rompió las bolas para que la acompañe a comer al Mostaza y ahora no lo voy a hacer. Mi amiga Lei se puso contenta y, como ella también lo es, está esperando pasarme recetas. El resto le dio poca importancia, como yo, vivo mi vida normalmente (¿FUE NORMAL ALGUNA VEZ? OOOH YA ES HORA DE LAS PREGUNTAS EXISTENCIALES).
Yo pensaba que lo iba a extrañar y a los dos días me iba a ir al McDonalds a bajonearme una hamburguesa de cinco pisos con panceta, pero no. El pollo solía ser mi pasión, pero me acordé de todas esas milanesas de pollo que vienen con la carne "cruzada", esas que cortás y se deshilachan, que mordés y sentís que te comés un cartón porque están hechas con esos pollos llenos de hormonas; y no lo extraño. La carne no me emocionaba nunca, porque no me gustaban los churrascos o el asado, así que no me pierdo de mucho; además pienso en las vaquitas que son seres de luz y amor, comiendo su pastito pacíficamente en los campitos, y yo no me puedo comer un bicho tan tierno. Los chanchitos también son un amor, puedo vivir sin el jamón sobre mi pizza (pero no sin mi pizza).
Al principio pensé QUÉ PORONGA VOY A COMER? Estuve dos días seguidos a base de tortilla de acelga, y en el tercer día dios se presentó ante mí en forma de un cartel que decía "MILANESAS VEGETARIANAS $85 EL KILO" afuera de un negocio de comidas. Al toque perro wachín. Esas milanesas se convirtieron en mi religión, el queso es mi mejor amigo y los fideos con brócoli son el más grande manjar sobre la tierra.
Igual, lo único que me emocionó de todo fue encontrar esta foto de Dave Davies con las vaquitas, porque yo amo a ese señor.

Podrías venir un dia a mi casa a comer milanesas de berenjena, no sé digo
ResponderBorrarPodríamos, algún domingo de lluvia en el que olvidemos que no hay delivery
BorrarTu si comprendes Mendez
BorrarAy esta gente que no actualiza su blog la verdad me da asco...
ResponderBorrarComo vos, como vos
BorrarCerré sesión no sé cómo y me había olvidado la contraseña, triunfanding